Y te miro y... el mundo se me viene abajo.
Tu sonrisa puede encerrar mis miedos. Me haces sentir diferente, tal y como quiero ser en realidad. ¿Me entiendes? Creo que no, pero jamás pude estar tan acertada en mis sentimientos.
Me enloquece tu locura. Haces que viva cada segundo al máximo. Exprimo cada momento que paso a tu lado hasta la última gota y me quedo sedienta.
Dame solo un minuto más para contemplar tu sonrisa. No me dejes marchar, no quiero llegar a la esquina, porque sé que no te veré cuando gire. Quiero seguir mirándote, quiero poder recordarte, siempre.
Miles de mariposas vuelan en mi estómago, como si fueran ellas las dueñas de mi interior. ¿Me preocupo? No hace falta, porque sé que algo ha cambiado, que tengo que dejarlas libres si de verdad quiero seguir sintiendo.
Te pido: no me olvides.

