La vida no es vida sin esa dulce espera,
sin esa noche en vela,
sin ese aroma a canela.
La vida deja de ser vida cuando te marchas,
cuando me dejas,
cuando la soledad me vuelve prisionera.
La vida sigue siendo vida mientras sufrimos,
mientras soñamos,
mientras deseamos.
La vida no deja de ser un espejo de nuestros sueños,
de nuestros deseos,
de nuestras esperanzas.
La vida es un regalo que no apreciamos,
que no valoramos,
que menospreciamos.
La vida es lo que pasa mientras te pienso,
te escribo,
te miro,
te amo.
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